Quito y Cuenca presentan deflación en los precios de la Canasta Básica
El reporte de la inflación de agosto que presentó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) causó sorpresa. A diferencia de meses anteriores en que el índice inflacionario registró un sostenido aumento, Quito y Cuenca tienen deflación del -0,24 por ciento y -0,13por ciento, respectivamente.
Este movimiento contrario a la inflación se da por la caída generalizada del nivel de los precios de los bienes y servicios.
Según explicó Byron Villacís, director del INEC, es la primera vez en el año que el grupo de alimentos dejó de ser el que más incidió en la inflación. Esto se evidenció en ambas ciudades y en las otras seis localidades, donde este organismo realiza la medición de costos.
La categoría de transporte es la que más impactó en la inflación (30 por ciento ), por la subida de filtros, neumáticos y repuestos. A esta le sigue la división de bienes y servicios (20,8 por ciento), en donde incidieron los artículos para el aseo del hogar.
Los alimentos pasaron a tercer lugar (18,7 por ciento), lo cual influyó en que la inflación pase de 0,59 por ciento, en julio, a 0,21 por ciento, en agosto, la más baja en 11 meses. Aunque el índice acumulado alcanzó 7,94 por ciento y el anual superó el dígito con 10,02 por ciento.
En Quito, productos agrícolas de menor crecimiento fueron las presas de pollo, papaya, cebolla paiteña, papa chola y arveja.
Entre los manufacturados se identificaron camisas, computadoras, pan, queso, yogur. Estos tres últimos, por efecto de la eliminación del IVA y la fijación de los precios de la leche y el pan.
En Cuenca se da una situación similar. Villacís defiende la veracidad de los resultados, que arrojó la aplicación de la metodología. “El método no ha cambiado y es el más avanzado regionalmente”. A esto añadió que las dos ciudades están mejor abastecidas y hay una caída del 90,1 por ciento en el nivel de intermediación (brecha entre precio del consumidor y el productor).
Para el analista Hernán Aulestia, si bien hay mayor abastecimiento esto no determina que los precios hayan bajado totalmente, sino que se quedaron en los mismos niveles anteriores. En otras palabras, explica que en ciertos productos ya subieron los precios el 100 por ciento y ahora tienden a bajar, por lo que se produce una deflación.
“Pero eso la gente no lo siente, porque ya los precios se quedaron altos”.
Jorge Rodríguez, otro analista, coincide en que hay una sobreproducción de alimentos, pero a su vez se ha dado una contracción en el poder de compra de los consumidores. “No es que bajaron los precios, es que no están creciendo a la misma velocidad”.
Aulestia, además, cree que el INEC es una “institución pobre para ser una investigación profunda de la inflación”. Por ejemplo, en Quito, señala que los precios se miden en determinados sitios y no en todos los mercados, por falta de presupuesto y tampoco se compra todos los productos.
Según el INEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide el comportamiento de los 299 productos establecidos en la norma internacional.


